miércoles, 25 de abril de 2018
MUTISMO SELECTIVO
El mutismo
selectivo es descrito dentro del capítulo de Trastornos de Ansiedad Infantil,
como un trastorno en el cual la persona parece mudo ante situaciones
sociales o cuando se espera que hablen, pero son perfectamente capaces de
hablar y de comprender el lenguaje. Funcionan normalmente en otras áreas de
comportamiento y aprendizaje, aunque se privan severamente de participar en
actividades de grupo. Es como una forma extrema de timidez,
pero la intensidad y duración la distingue. Como ejemplo, un niño puede pasar
completamente callado en la escuela, por años, pero habla libremente o
excesivamente en casa.
Este trastorno no se considera
como un problema de la comunicación, en que la mayoría de las personas se
comunica a través de expresiones faciales, gestos, etc. En algunos casos, el
mutismo selectivo es un síntoma de un trastorno de desarrollo o un trastorno psicótico.
Hay que realizar diagnóstico
diferencial con Autismo o síndrome de Asperger. La diferencia fundamental es que en estos dos
trastornos el individuo no habla independientemente del contexto, ya que está
gravemente alterada la comunicación y la interacción social.
El mutismo
selectivo es caracterizado por:
·
Fracaso consistente para hablar en
situaciones sociales específicas (por ejemplo, en la escuela, donde existe
expectación al hablar) a pesar de expresarse bien en otras situaciones.
·
El fracaso para hablar no se debe a
la falta de conocimiento del idioma hablado requerido en la situación social.
Se considera que el
mutismo selectivo, si no es bien tratado, será el antecesor de una futura fobia social y/o trastorno de personalidad por
evitación.

ESTILOS DE APRENDIZAJE
- Auditivos: El
estudiante aprende cuando escucha y cuando explican a otros un determinado
tema. Necesita escuchar su grabación mental para pensar y recordar lo que
se le enseño, instrucciones, etc.
- Kinestésicos: El
estudiante aprende con lo que hace. Este tipo de persona piensa y recuerda
asociando la información a sensaciones y movimientos. Una buena forma de
enseñarles algo es con experimentos de laboratorio, proyectos de
investigación. Los estudiantes con este estilo de aprendizaje necesitan
más tiempo que el resto, pero una vez construido ese aprendizaje es mucho
más profundo y difícil de olvidar.
- Visuales: El
estudiante aprende de lo que ve. Aprenden mejor cuando leen o ven una
información representada de alguna manera (guías, PPT, apuntes).
Establecen fácilmente relaciones entre conceptos. Es muy
importante la presentación gráfica de la información, tamaños, colores,
tipografía.
DISCAPACIDAD AUDITIVA
La Discapacidad
auditiva es un déficit total o parcial en la percepción que se evalúa por el
grado de pérdida de la audición en cada oído. Las personas con esta
discapacidad se distinguen entre:
·
Sordas: poseen una deficiencia total
o profunda.
·
Hipoacúsicas: poseen una deficiencia
parcial, es decir, que cuentan con un resto auditivo el cual puede mejorar con
el uso de audífonos (aparato electrónico que amplifica los sonidos).
En la mayoría de
los casos, los hipoacúsicos van a necesitar durante la Educación Infantil el
apoyo de códigos visuales aumentativos del lenguaje oral, con dos objetivos:
·
Palabra complementada. Para asegurar
la correcta discriminación auditiva de los sonidos de la lengua que permita, a
su vez, acceder a la lectura. Esta vía de acceso a la cultura es imprescindible
para las personas con deficiencia auditiva.
·
Sistema de comunicación bimodal. Para
favorecer la comunicación y asegurar el acceso a la información transmitida en
el aula. Recurso necesario al menos, hasta que el trabajo de entrenamiento en
discriminación auditiva y producción del lenguaje, así como la adquisición de
la lectura, haga innecesario el uso de este sistema.

HIPERACTIVIDAD EN NIÑOS

Alrededor del 6% al 8% de los niños tienen TDAH. Esto significa que, de
un total de 100 niños, entre 6 y 8 de ellos tienen TDAH. Los niños que padecen
esta afección suelen empezar a tener problemas en los cursos de preescolar. Los
niños tienen TDAH con más frecuencia que las niñas. De hecho, hay el doble de
niños que de niñas afectados por este trastorno, aunque se desconoce el porqué.
Un niño tiene más posibilidades de desarrollar un TDAH si un pariente
suyo padece este trastorno u otro tipo de problema del comportamiento. Pero
nadie está seguro de la causa exacta del TDAH, aunque los científicos y los
médicos piensan que lo más probable es que este trastorno esté relacionado con
diferencias en la forma en que funciona el cerebro.
Nadie adquiere un TDAH a propósito, de modo que nadie es culpable de
padecerlo. Además, el TDAH no es contagioso, es decir, no se puede transmitir a
otras personas, como la gripe.
¿Cuáles son los signos del TDAH?
El TDAH puede hacer que los niños se comporten de formas diferentes,
dependiendo de quien lo padezca. La mayoría de los niños con TDAH tienen
problemas para concentrarse y prestar atención. Algunos niños con TDAH también
pueden tener problemas para estarse quietos y para esperar su turno. Pueden
decir las respuestas en voz alta antes de tiempo, sin que otros niños tengan la
oportunidad de levantar la mano.
A veces, pueden ser desorganizados, fáciles de distraer y/u olvidadizos.
Pueden perder sus cosas y tener dificultades para finalizar sus tareas. También
pueden no parar quietos en sus asientos, moverse de un lado a otro, hablar
demasiado o interrumpir las conversaciones de otras personas.
Es importante recordar que todo el mundo se comporta como acabamos de
describir de vez en cuando. El hecho de que a veces te comportes así no
significa que tengas un TDAH.
martes, 24 de abril de 2018
ECOLALIA
Es una
perturbación del lenguaje en la que el sujeto repite involuntariamente
una palabra o frase que acaba de
pronunciar otra persona en su presencia, a modo de eco. Es un trastorno del
lenguaje caracterizado por la repetición semiautomática, compulsiva e iterativa
de las palabras o frases emitidas por el interlocutor e imitando su entonación
original.
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